domingo, diciembre 02, 2007

Viktor Frankl

(26-03-1905/02-09-1997) neurólogo y psiquiatra austríaco, fundador de la Logoterapia. Sobrevivió desde 1942 hasta 1945 en varios campos de concentración nazis, incluidos Auschwitz y Dachau. Nació en Viena, en una familia de origen judío. Desde que era un estudiante universitario y envuelto en organizaciones juveniles socialistas, Frankl empezó a interesarse en la psicología. En otoño de 1942 junto a su esposa y a sus padres fue deportado al campo de concentración de Theresienstadten. En 1944 fue trasladado a Auschwitz y posteriormente a Kaufering y Türkheim, dos campos de concentración dependientes del de Dachau. Fue liberado el 27 de abril de 1945 por el ejército norteamericano. Viktor Frankl sobrevivió al Holocausto, pero tanto su esposa como sus padres fallecieron en los campos de concentración. Tras su liberación regresó a Viena. En 1945 escribió su famoso libro El hombre en busca de sentido donde describe la vida del prisionero de un campo de concentración desde la perspectiva de un psiquiatra. En esta obra expone que, incluso en las condiciones más extremas de deshumanización y sufrimiento, el hombre debe encontrar una razón para vivir, basada en su dimensión espiritual. Esta reflexión le sirvió de base para el desarrollo de la Logoterapia, considerada la Tercera Escuela Vienesa de Psicología, después del Psicoanálisis de Freud y de la Psicología Individual de Adler.


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"Sufrimiento como prestación"

Una vez que nos fue revelado el significado del sufrimiento, nos negamos a minimizar o aliviar las torturas del campo a base de ignorarlas o de abrigar falsas ilusiones o de alimentar un optimismo artificial. El sufrimiento se había convertido en una tarea a realizar y no queríamos volverle la espalda. Habíamos aprehendido las oportunidades de logro que se ocultaban en él, oportunidades que habían llevado al poeta Rilke a decir: "Wie viel ist aufzuleiden" "¡Por cuánto sufrimiento hay que pasar!". Rilke habló de "conseguir por medio del trabajo". Ante nosotros teníamos una buena cantidad de sufrimiento que debíamos soportar, así que era preciso hacerle frente procurando que los momentos de debilidad y de lágrimas se redujeran al mínimo. Pero no había ninguna necesidad de avergonzarse de las lágrimas, pues ellas testificaban que el hombre era verdaderamente valiente; que tenía el valor de sufrir. No obstante, muy pocos lo entendían así. Algunas veces, alguien confesaba avergonzado de haber llorado, como aquel compañero que respondió a mi pregunta sobre cómo había vencido el edema, confesando: "Lo he expulsado de mi cuerpo a base de lágrimas..."


Extracto del libro "El hombre en busca del sentido", el cual estoy leyendo y me satisface hacerlo.

miércoles, junio 13, 2007

Cristina Peri Rossi

Es una de las escritoras latinoamericanas más importantes de su generación, reconocida a ambos lados del atlántico, que ha explorado el tema del deseo femenino con ternura infinita y filosa ironía, alternativamente.
Poeta y narradora, vive en Barcelona, ciudad a la que llegó como otros intelectuales escapando de la dictadura uruguaya en el año 1972. Para entonces, sus poemas habían causado un pequeño escándalo por la audacia erótica de sus imágenes.

Ha publicado varios libros que han gozado del aprecio de la crítica y los lectores: «Evohé» en 1971, «Descripción de un naufragio» en 1974, «Diáspora» en 1976, «Lingüística general» en 1979, «Europa después de la lluvia» en 1987, «Babel bárbara» en 1991, «Otra vez Eros» en 1994, y «Aquella noche» en 1996. Su obra ha sido traducida a varios idiomas y galardonada con los más prestigiosos premios literarios, entre los que se encuentra el Premio Internacional de Poesía Rafael Alberti, obtenido en enero de 2003.


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VIVIR PARA CONTARLO


Te he cedido por una vez
el papel y el lápiz
la voz que narra
la crónica que fija contra la muerte
la nostalgia de lo vivido.
Y me va bien el cambio
te aseguro.
Quiero contemplar
quiero ser testigo
quiero mirarme vivir
te cedo gustosamente la responsabilidad
como un escriba
ocupa mi lugar
goza si puedes con el relevo
serás mi descendencia
mi alternativa.
La que vivió para contarlo.


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CONTRA LO ORDINARIO


Nadie ha podido demostrar hasta ahora
de manera fehaciente
que los pequeños deseos
son más fáciles de conseguir que los grandes.
Sólo se ha podido demostrar
de manera fehaciente
que son más numerosos.


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ANUNCIO PUBLICITARIO


Se busca musa. Abstenerse flacas
resentidas travestidos y envidiosas.
Sueldo escaso
noches de amor intenso
y libros como hijos.

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ADICCIONES II


Dejé el cigarrillo
-qué conflagración,
una íntima convivencia de más de treinta años-
dejé el café
dejé las luminosas salas de juego
donde una pequeña bola blanca
saltaba de un número a otro
manifiesto rostro de Dios
como saltan los ojos de los asesinos.
Dejé las turbulentas madrugadas
donde abrazas a tu enemigo
en la equívoca fraternidad del alcohol
y de las luces de neón.
Dejé solas a las madrugadas
sin música de Tom Waits
sin canciones de Marianne Faithfull
sin mis alabanzas a la equívoca belleza
de las prostitutas otra vez doncellas.

Y cuando todo eso dejé
concentré mis adicciones en amarte
de modo que ahora estoy otra vez colgada
me fumo tus silencios tus palabras tus miradas
me bebo tus humores tus dulces o amargas secreciones
me paso las noches en vela
en la sala de espejos
donde tu cuerpo
y mi cuerpo
resbalan hacia la madrugada.